La economía de plataformas

La economía de plataformas

La economía de plataformas engloba una gran variedad de actividades económicas y sociales que son facilitadas por plataformas digitales que intermedian entre los agentes.

Las plataformas digitales surgen como espacios de intercambio de información que vinculan oferta y demanda, intermedian entre particulares y permiten contratar trabajadores para realizar tareas específicas por un plazo determinado, que generan, muchas veces, relaciones laborales no tradicionales.

Uno de los principales aportes que ofrecen es su enorme potencial para reducir costos de coordinación y transacción, a la vez que reducen la asimetría informativa entre los distintos individuos involucrados en dicha transacción.

El uso de estas herramientas facilita cambios en la organización de las cadenas de valor, en los modelos de gestión de las organizaciones y, en consecuencia, en la organización del trabajo.

Los avances informáticos implican transformaciones al modelo de organización tradicional que involucra una alta integración en los procesos.

La externalización y la deslocalización que se iniciaron en la década de 1980 se aceleran y se expanden a todos los ámbitos de la empresa.

En particular, las plataformas digitales implican una transformación de las empresas: (i) reducen los costos de transacción, (ii) viabilizan actividades comerciales no rentables, (iii) desafían la estructura de mercado y (iv) transforman las relaciones laborales.

Reducción de costos de transacción.

Las plataformas digitales pueden llegar con relativa facilidad a una gran cantidad de usuarios equipados digitalmente, con una mayor eficiencia de costos en comparación con las intermediaciones humanas tradicionales.

• Es más costoso buscar e internalizar un recurso, que conectarse por medio de una plataforma.
• Los sistemas de pago digital mejoraron la viabilidad y seguridad de las transacciones.
• Proveen herramientas para evaluar la calidad y confiabilidad de ambas partes en la transacción.
• Calificaciones y revisiones de usuarios legitiman y facilitan la confianza entre las partes.
• Permiten a los usuarios-proveedores construir su propio capital reputacional a partir de las valoraciones de los usuarios- clientes respecto de la calidad del servicio prestado, y viceversa, generando así un registro de desempeño y antecedentes referenciales mutuo dentro de la plataforma.

Reconfiguración económica.

Por otro lado, las plataformas vuelven viables transacciones y/o configuraciones económicas de baja rentabilidad.

• Colaborando e impulsando el fenómeno conocido como “gig-economy”, “economía de la changa”, o de los trabajos cortos.
• La tecnología hace posible que el modelo de empresa con empleados en una elaborada jerarquía de funciones especializadas pueda dar lugar a organizaciones más ágiles y sencillas que dependen de una red flexible de recursos y proveedores externos.

Desafío al del mercado.

Asimismo, las plataformas implican un nuevo modelo de negocio que desafía la estructura de mercado tradicional.

• Se genera un esquema triangular de relaciones entre la plataforma tecnológica, el usuario-proveedor y el usuario-consumidor.
• Conforman verdaderos two-sided marketplaces.
• Los mercados basados en Internet desembarcan en áreas urbanas y aprovechan su escala, que permite ofrecer una amplia gama de servicios con mayor nivel de especialización.

Transformación de relaciones laborales.

Las plataformas, con las ventajas de información y de coordinación que ofrecen, transforman las relaciones laborales, modificando el tradicional contrato de trabajo y su modelo de gestión.

• El contrato de trabajo tradicional se transforma y adecua a los términos y condiciones que las plataformas exigen para registrarse como usuario y operar por medio de ella.
• El usuario asume un status de pro-sumidor dentro de la plataforma, ejecutando tareas que tradicionalmente estaban a cargo de la empresa contratante, asignando tareas, generando información y/o evaluando desempeño.

El modelo de gestión tradicional de recursos humanos se modifica.

• Las funciones de organización y supervisión del trabajo pasan a realizarse de manera automática mediante el funcionamiento programático de lógicas funcionales y/o algoritmos que toman decisiones en base a la reputación de los usuarios-proveedores, y/o permitiendo a estos mismos elegir las tareas o proyectos que quieren realizar o por las que quieren competir.
• La evaluación de desempeño es realizada directamente por los usuarios-proveedores/clientes de la plataforma, quienes evalúan el proceso y calidad del trabajo ofrecido y realizado, impactando en la reputación del usuario-proveedor/cliente y sus perspectivas de obtener aplicaciones a los trabajos ofrecidos y ser seleccionado para proveer los servicios, respectivamente.
• Similares impactos ocurren en los procesos de búsqueda, selección y capacitación de personal.

De este modo, las plataformas digitales reducen los costos de coordinación y transacción, limitando la asimetría de información existente entre los individuos involucrados en un determinado intercambio o prestación de servicio.

La Plataformización.

El uso de estas herramientas implica cambios en la organización de las cadenas de valor, la gestión de las organizaciones y el trabajo, avanzando hacia esquemas de “plataformización” de las empresas y del trabajo, potenciando el surgimiento de la nueva economía de plataformas.

La economía de plataformas se presenta bajo múltiples variantes.

Existen plataformas de características colaborativas, donde priman las funciones de prestar, intercambiar y compartir (Wikipedia, CouchSurfing, Coursera, Carpoolear, etc); y aquellas bajo demanda, caracterizadas por la intermediación de oferta y demanda (Airbnb, MercadoLibre, Uber, DogHero, Rappi, UpWork, Rombus, etc.).

En casi todos los casos, se trata de modelos de intermediación a través de plataformas digitales que no brindan el servicio subyacente, sino que se limitan a garantizar las condiciones o el escenario adecuado para que interactúen oferta y demanda.

Ventajas de las plataformas digitales.

La incidencia e influencia de las plataformas digitales presentan ventajas, oportunidades y desafíos para trabajadores, empresas, y el mercado de trabajo en general.

• derriba barreras de entrada, facilitando el acceso al trabajo;
• facilita la posibilidad de complementar ingresos;
• flexibiliza las formas de cómo y cuándo generar ingresos;
• puede morigerar períodos de transición entre empleos;
• viabiliza actividades económicas de baja rentabilidad;
• reduce costos de entrada vinculados a la conformación de grandes estructuras empresarias;
• posibilita la generación de microempresas con estructuras flexibles; y
• democratiza la generación de ingresos, descentralizando la propiedad del capital.

Fuentes de La Economía de Plataformas:
Deloitte: The rise of the platform economy.
The Platform Value Now Project – Finland’s Strategic Research Council.
Issues: The Rise of the Platform Economy.

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